viernes, octubre 28, 2005

Escarbar...

[…]Ella quería algo, y él quería algo. Furiosamente y con muecas violentas, hundía el uno la cabeza en el pecho del otro. Algo querían, y ni sus abrazos, ni sus cuerpos encabritados, les hacían olvidar nada; les recordaban más bien el deber de buscar algo más; como perros que escarban desesperados la tierra, así escarbaban ellos en sus cuerpos. Y desamparados, desengañados, buscando todavía una última dicha, se lamían y lamían la cara con las lenguas. Sólo la fatiga los calmó, y quedaron agradecidos el uno al otro. Luego, subieron las criadas. «Mira cómo están esos ahí tirados», dijo una, y piadosamente les echó una manta encima. […]

Franz Kafka, de El castillo.

3 comentarios:

TSiRu dijo...

yo siento ke se estallla mi pecho

Casa Nimbra dijo...

Oh!! querido Wasermann!, que gran despcripcion de Kafka de un momento asi, seguramente todos habremos vivido una situacion similar.
Aprovecho para desear que el año siguiente nos encuentre con muchas situaciones Kafkianas, para mi, y tambien para vos Wasermann.
Nimbra

Casa Nimbra dijo...

Oh!! querido Wasermann!, que gran despcripcion de Kafka de un momento asi, seguramente todos habremos vivido una situacion similar.
Aprovecho para desear que el año siguiente nos encuentre con muchas situaciones Kafkianas, para mi, y tambien para vos Wasermann.
Nimbra